Elecciones generales en Alemania 2021: “resultados electorales de miedo”

Por Jaime Ensignia

“Por una cabeza”, según el tango cantado por Carlos Gardel se definió esta elección general en la Alemania de 2021.

En efecto, sin la re-postulación a un quinto período de la Canciller Ángela Merkel era muy difícil que la coalición de la Unión Demócrata Cristiana-Unión Socialcristiana (CDU-CSU), coalición conservadora, pudiese mantener la primera mayoría en estos comicios generales.

Estas elecciones han sido las más competitivas e inciertas de la Alemania pos guerra y las más importante de la Unión Europea (UE) del 2021.

Hay vencedores y derrotados

Entre los vencedores podemos señalar la gran hazaña del Partido Social Demócrata Alemán (SPD) que alcanza una votación de un 25,7%, muy por arriba de las logradas en las generales del 2013 y 2017; el partido ecologista de Los Verdes con un 14,8% y, el partido Liberal (FDP) que mantiene su votación y sube levemente. Los grandes derrotados son los conservadores de la CDU-CSU, que bajan ostensiblemente su votación a un 24,1% (-8,4%), el peor desempeño electoral de los últimos 70 años; el partido de la ultraderecha, Alternativa para Alemania (AfD) que alcanza un 11,5% y el partido de La Izquierda (Die Linke) con un magro resultado que roza el 4,9%.

Las negociaciones políticas en curso

Hay un claro mandato del voto alemán de proporcionarle a los socialdemócratas con su líder, Olaf Scholz, el poder constituir gobierno a la brevedad posible. Por cuanto, las negociaciones con los otros partidos, los Verdes y los Liberales, ya se iniciaron por parte del SPD. De prosperar estas negociaciones, estaríamos frente a lo que se denomina la coalición Semáforo, según los colores de estas tres organizaciones partidarias.

Una particularidad del sistema político alemán posibilita que también el partido que ha logrado la segunda mayoría pueda iniciar negociaciones para constituir una mayoría en el parlamento que le permita dirigir los destinos del gobierno.

La CDU-CSU intentará negociar con los Verdes y Liberales para conformar coalición denominada jamaicana. Los Verdes y Liberales se han constituidos en fundamentales para construir mayorías de gobierno en el parlamento alemán. Un hecho meritorio de los partidos democráticos alemanes es el total rechazo a conformar alianzas con el partido de la ultraderecha xenófoba AfD, lo que se denomina, el cordón sanitario.

Las negociaciones gubernamentales son complejas, llenas de roces y desencuentros programáticos y pueden durar un buen tiempo. La Canciller Merkel elegida en septiembre del 2017 recién pudo constituir el gobierno con el SPD (la Gran Coalición-Groko en alemán) en marzo del 2018. En esta ocasión, Scholz ha prometido hacer todos los esfuerzos para que en Navidad 2021 haya un gobierno SPD-Verdes y Liberales, con él cómo Canciller.

Es por todos conocido, que en el sistema electoral alemán no se vota directamente por la o el Canciller, sino que son los parlamentarios elegidos los que definirán al sucesor de Merkel. Los asientos en el parlamento quedaron del siguiente modo: SPD: 206 elegidos; CDU-CSU: 196; Los Verdes: 118; Liberales: 92; AfD: 83 y Die Linke: 39 escaños.

Un dato importante de destacar es que en los sondeos y encuestas de opinión realizadas por instituciones alemanas se expresa mayoritariamente el convencimiento de que la Gran Coalición (Groko) ha llegado a su fin y que es necesario una nueva constelación política.

El ganador de la jornada electoral

Para el SPD el resultado de esta contienda ha sido de un “sorprendente” y porque no decirlo, de un no “merecido” triunfo electoral. Al ser nominado, Olaf Scholz, como el cabeza de serie de los socialdemócratas, eran muy pocos analistas los que auguraban éxito por el candidato y el SPD. A esa fecha -casi un año atrás- el SPD oscilaba entra el 13 y el 15% de intención de votos. El partido era fuertemente castigado por la opinión pública por el curso neoliberal de sus políticas, por ser parte de la Gran Coalición y por un cierto abandono de sus aliados sociales históricos y sus reivindicaciones, el otrora poderoso movimiento sindical alemán.

Había la sensación que el SPD seguiría el rumbo de los socialistas franceses (PSF) o de los griegos del PASOK y otros partidos socialistas o laboristas europeos que transitaron a la insignificancia política.

El candidato Scholz, parte del ala moderada del SPD, había sido derrotado en las internas para dirigir el partido por el sector más de izquierda. Sin embargo, lentamente se fue posicionando en los sondeos de opinión y la intención de voto del SPD comenzó a subir a tal punto que en las últimas semanas previas a la elección del 26 de septiembre mantenía una diferencia con los conservadores de un 4 a 5% a su favor. Finalmente, la diferencia fue más estrecha entre estos partidos tradicionales del espectro político germano.

La supervivencia del SPD es gran parte labor del muy posible Canciller de Alemania, Olaf Scholz, considerado hoy como un héroe y salvador de la socialdemocracia en su país.

El SPD está de vuelta en el tablero político alemán como un actor de primera clase, no secundario, como lo fue con la coalición con los conservadores. También a nivel europeo, este triunfo político electoral viene a fortalecer a una de las familias políticas tradicionales en la UE, la socialdemócrata, más aún con el avance sustantivo observado en los últimos años y recientemente de los socialdemócratas nórdicos. Habrá que ver cuáles serán los cambios profundos de las políticas anti neoliberales que Scholz propondrá tanto a nivel nacional como europeo.