Chile nos demanda unidad

Durante los últimos meses hemos sido testigos de un proceso de convulsión social inédito en la historia de Chile. Por primera vez, millones de compatriotas se manifestaron en diversas ciudades del país clamando por un nuevo pacto social, que, entre otras cosas, se plasmara en una nueva Constitución discutida y aprobada democráticamente, materializando las demandas por un Chile más justo.

Este clamor fue recogido por el Congreso Nacional, el cual, tras un acuerdo histórico alcanzado entre las principales fuerzas políticas con representación parlamentaria el 15 de noviembre de 2019, aprobó la Reforma Constitucional que permite la celebración de un plebiscito el próximo 26 de abril de este 2020, con la opción de iniciar un proceso constituyente.

Si bien estamos conscientes de que aún quedan cuestiones relevantes por resolver, como lo es, la composición de una eventual Convención Constitucional (Asamblea Constituyente), así como también del hecho de que el malestar ciudadano requiere de medidas sociales urgentes a las cuales el gobierno debe dar pronta solución, no podemos desconocer que un plebiscito de entrada para aprobar un mecanismo que inicie la elaboración de una nueva Constitución, constituye uno de los hitos políticos más trascendentales de nuestra vida republicana como nación independiente.

Este no fue el derrotero de los procesos que concluyeron en las Constituciones de 1833, 1925 y 1980. Por el contrario, todas ellas plasmaron visiones ideológicas de chilenos vencedores tanto en disputas políticas como militares.

De esta forma, las circunstancias últimas nos han puesto como generación ante un trance histórico, el cual demanda de nosotros el más alto estándar de responsabilidad política.

Es por ello que los firmantes de esta carta hacemos un llamado urgente a todas las fuerzas del país que converjan en la opción de iniciar la discusión de una nueva Constitución, para que, con sentido patriótico y republicano, seamos capaces de unirnos bajo un solo y mismo propósito: el ratificar el “Apruebo” en el plebiscito de abril próximo.

Nadie nos garantiza que esta opción sea la vencedora, pues existen grupos con múltiples recursos articulados tras una visión ideológica común, que, instalando la doctrina del miedo, harán todo lo posible para que la Constitución de 1980 perviva.

De esta forma, debemos ser capaces de dejar atrás las pequeñeces y nimiedades que emanan del fragor político y acometer conjuntamente, sin exclusiones de ningún tipo, la labor para convencer a millones de chilenas y chilenos para que el próximo 26 de abril concurran a votar, y aprueben la opción por una nueva Constitución, dotándonos de la primera Carta Fundamental discutida y ratificada en democracia.

Firman

  1. Adriana del Piano
  2. Alberto Undurraga
  3. Alejandra Krauss
  4. Andrea Parra
  5. Andrés Palma
  6. Carlos Eduardo Mena
  7. Carlos Ominami.
  8. Cecilia Valdés.
  9. Claudio Orrego.
  10. Eduardo Abedrapo.
  11. Eduardo Vergara
  12. Felipe Harboe
  13. Francisco Huenchumilla
  14. Francisco Vidal
  15. Gabriel Ascencio
  16. Gabriel de la Fuente
  17. Gastón Saavedra
  18. Genaro Cuadros
  19. Gloria de la Fuente
  20. Gonzalo Duarte
  21. Gonzalo Martner
  22. Guido Girardi
  23. Javier Couso
  24. Jorge Canals
  25. Juan Gabriel Valdés
  26. Luis Eduardo Escobar
  27. Marcelo Díaz
  28. Marcelo Shilling
  29. Nicolás Mena
  30. Oscar Landerretche
  31. Pamela Figueroa
  32. Paulina Saball
  33. Pepe Auth
  34. Raúl Donckaster
  35. Ricardo Celis
  36. Sergio Bitar
  37. Víctor Barrueto
  38. Yasna Provoste.